El aceite esencial de sándalo, que puedes comprar en cualquier herboristería o parafarmacia, es ideal para estimular la circulación de la sangre estancada.
En el caso de varíces no muy voluminosas, puedes realizar un preparaddo que te ayudará para que la sangre circule un poco mejor. Tienes que añadir una o dos gotas del aceite de sándalo en una cucharada de aceite de almendras, lo mezclas bien y extienden esta loción suavemente por la zona afectada desde arriba hacia abajo.
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